Crecer no es la meta. Un negocio más fuerte sí.
El avance suele medirse en ingresos, en clientes o en número de empleados. Pero una empresa puede crecer y al mismo tiempo volverse más débil en lo financiero, más difícil de manejar y más dependiente de su dueño.
¿El crecimiento está haciendo más fuerte al negocio?
Rentabilidad, flujo de efectivo, posicionamiento, capacidad, valor empresarial, y la diferencia entre hacerse más grande y hacerse mejor.




